Avanzar es parar.
Fue un año de 12 viajes por aire, agua y
tierra por distintos motivos. Un año donde pude conocer Apurímac y organizar el
formato de misiones allá junto a cuarenta personas.
Pude estar también por Bogotá, Tumbes, Piura, Chiclayo, Abancay
y Cuzco trabajando y aprendiendo mucho.
Fue un año donde pude correr mi segunda media maratón junto
a Fernando y celebrar por ello. Un año donde empezamos varios proyectos con
Bianca (muchos culinarios, ella dice que soy un chef).
Y justamente en ese andar a mil por hora me tocó romperme
el tendón de Aquiles del pie izquierdo hace 19 días. Fue la primera vez que me operaron en Perú, varios meses
de descanso médico, no poder caminar ni ser autosuficiente y muchas cosas más.
Mi deseo es poder mejorar lo antes posible y poder
caminar de nuevo con normalidad. Sin embargo, aunque parezca antagónico, la
mejor manera de avanzar en mi recuperación es parar de hacer cosas y de
moverme. Me toca mucho trabajo mental por hacer para entender que a veces…
avanzar es parar.
Comentarios