TE GANÉ

Conocí a Benjamín el año pasado, yo me moría de hambre y él me regaló uno de los panes que le habían dado para el desayuno los chicos de Ciudad de Dios. Él estudia en el colegio Olimpia Meléndez, bien lejos y bien arriba de la ciudad.

- Espero que estés bien en tus notas este año compañero.

- Si, si.

Benjamín es inquieto, es palomilla, de los faltosos de la mancha y de los que se acerca a mirar todo lo que está pasando. Uno de los primeros en llegar y uno de los últimos en irse. Es orgulloso, picón, no le gusta perder y defiende como puede lo que él cree que es correcto... me cae bien.

El sábado pasado les tocaba jugar balonmano, la norma era que una vez que hubiera una falta, el partido no se reanudaba hasta que no se hayan pedido disculpas. Llegó una falta fuerte y adivinen quién no quiso pedir disculpas y se salió del juego hecho un toro... Benjamín.

Cuando algo le molesta, simplemente no habla, es una estatua. Después de unos diez minutos me di cuenta que él estaba sentado en una esquina y fui para animarlo. Total, éramos patas y hasta me había invitado su pan el año pasado ¿no?.

- ¿Qué pasó? ¡Anda juega pues!

- ...

- ¿No vas a hablar?

- ...

- Oye ya pues, te estás perdiendo el partido.

- ...



Y así pasó media hora, y mis preguntas en lugar de ayudar hacían que él se encogiera más y más (diplomado de coaching educativo por las puras, pensaba). Pero para terco, terco y medio. Ya no sabía qué más decir, así que lo único que se me ocurrió fue solamente quedarme ahí con él. A veces creo que las personas no necesitan de alguien que les diga "algo" para que se sientan bien, solamente necesitan de alguien que esté ahí, viviéndola con ellos. Y eso fue lo que hice. Nos quedamos en silencio viendo el partido, simplemente "estando".

Creo que ninguno de los dos estaba en el partido, yo no paré de hacerme preguntas en la cabeza y él, no sé dónde estaba su mente. ¿Qué habrá dentro de esa mente? ¿Cómo hace para quedarse mudo? ¿Cómo hace para no reaccionar?  ¿Así será siempre?

- Si yo me meto a jugar sería para los celestes porque soy del Cristal, y te apuesto que te ganaría.

- ... vamos pues.

Fue como si ese reto lo hubiera traído de regreso al partido. Nos metimos a jugar, de verdad se estaba jugando la final del mundial en esa cancha. El partido era a cinco goles, y el equipo de Benjamín ganó 5 a 4 con un gol de él. Los chicos terminaron los saludos y la reflexión final. Yo andaba ordenando las cosas y revisando todo lo del regreso al colegio, cuando de pronto vino todo sonriente y con cacha  a darme la mano y decirme.



- Te gané.

Ese día Benjamín regresó como un ganador a su casa, a su realidad, a su día a día. No sé qué hubiera pasado si yo tiraba la toalla y después de tres preguntas me iba y lo dejaba en su mundo. Solamente sé que a veces necesitamos de alguien que ¨esté¨ en tu vida, sin tantas preguntas, sin tantas explicaciones y sin tanto drama. ¿Quién es esa persona en tu vida que cuando tienes todo un mundo en la cabeza, tiene la capacidad de hacerte sentir como un campeón? ¿Cuántas veces hemos tirado la toalla al intentar hablar con alguien que nos importa cuando hemos tenido un problema?

¿Y si damos esa pregunta más? ¿Y si hacemos ese esfuerzo extra? ¿Y si nos arriesgamos a que nos ignoren y seguimos? ¿Y si damos la milla que falta para que esa persona simplemente sepa que ¨estamos ahí¨?

Que la vida no nos permita perdernos esos "partidos" y esos "te gané".

Gracias Benjamín, bien ganado.

Pd: Si quieres hacer algo en el colegio de Benjamín, pásame la voz. Se necesitan desde desayunos hasta talleres de padres y alguien que entrene a su equipo de fútbol.








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